Natipical y la apuesta por una economía regenerativa, más allá del capitalismo verde

capitalismo verde

La economía regenerativa no parte de la idea de “hacer menos daño”, sino de una pregunta mucho más profunda: ¿cómo podemos diseñar sistemas que cuiden, restauren y nutran la vida mientras generan valor económico?

En un contexto marcado por crisis climáticas, desigualdad y agotamiento social, proyectos como Natipical surgen como respuestas necesarias —no desde el idealismo, sino desde la acción consciente. Este proyecto nace de la certeza de que el capitalismo, tal como lo conocemos, no está diseñado para el bien común, pero que aún puede ser transformado desde adentro si cambiamos las preguntas, los valores y las formas en que hacemos negocios para procurar la sostenibilidad.

Esta es la historia del origen de Natipical y de una visión que invita a reimaginar la economía no como una máquina de extracción, sino como un sistema vivo al servicio de las personas y del cuidado del medio ambiente.

1. ¿Cuál es el origen de Natipical?

Todo comenzó con Pacha Bazar, un espacio que reunía proyectos de diseño, salud y sostenibilidad. Ahí Ximena descubrió una verdad que marcaría el nacimiento de Natipical: el capitalismo no está diseñado para hacer el bien, pero aún así, podemos transformarlo desde dentro. Natipical surge como una metodología y acompañamiento para crear negocios de vida: ecosistemas de bienestar, donde la rentabilidad y la ética se entrelazan con propósito.

Su visión parte de una narrativa alternativa: que los humanos no somos los villanos del planeta, sino parte del mismo sistema. Y que los negocios, si se diseñan con conciencia, pueden ser semillas de regeneración social y ecológica. 

¿Quién es Ximena Servin?

Una narradora del futuro, un espacio para imaginarlos.

“Soy mexicana, licenciada en Relaciones Internacionales con enfoque de Medio Ambiente y Derechos Humanos. Me he dedicado a  la conservación, a abrir espacios para el emprendimiento regenerativo, y sobre todo a estudiar y explorar nuevas formas de hacer negocios. Creo y comparto historias sobre nuestra economía que le recuerdan al mundo que tenemos poder y agencia para imaginar, rediseñar, reconstruir y crear el mundo. Que el futuro es el presente moviéndose a través de nosotrxs.

Antes buscaba y esperaba la solución perfecta, la fórmula mágica que nos llevara allá. Pero entendí que no la necesitamos. Solo necesitamos las preguntas correctas.

Mi trabajo es para activistas, emprendedores, defensores del clima y la justicia social, artistas, y para cualquiera que se atreva a reimaginar cómo queremos que funcione el mundo y ponerse en acción para hacerlo. A aceptar la realidad de que el sistema que nos sostiene está fallando, y que necesitamos crear uno nuevo mientras aún habitamos este. A encontrar alegría, amor y belleza, y usarlos como combustible en medio de las crisis para construir lo nuevo.

Estoy aquí porque creo que nuestra generación es el puente entre el sistema que se está colapsando y el que está por nacer. Esto nos da un poder enorme. No estamos condenadxs. No somos la enfermedad del planeta.

Somos parte de la naturaleza, y co-creamos su realidad cada minuto.”

2. ¿Qué es un negocio regenerativo y por qué deberíamos enfocarnos en ellos?

La economía regenerativa va mucho más allá que un emprendimiento ‘verde’ o sustentable. Es un negocio diseñado no sólo para evitar dañar, sino que busca activamente sanar, restaurar y nutrir la vida: humana, social y ecológica.

La lógica tradicional de negocios se ha basado en extraer, usar y desechar. Y eso nos ha llevado a crisis ambientales, desigualdades extremas y una desconexión profunda con lo que realmente importa. Los negocios regenerativos parten de otra visión: no queremos perpetuar lo que ya no sirve; queremos reinventarlo todo.

Al diseñar con intención y conciencia por diseño, los negocios pueden convertirse en verdaderos catalizadores de cambio. 

3. ¿Qué significa hablar de una economía regenerativa?

Es una gran pregunta, porque necesitamos cambiar el diseño de la economía por completo, y nos encontramos en un momento donde sentimos que el capitalismo es el único diseño que funciona y que además no se puede cambiar. La economía regenerativa no es una ‘tendencia’ verde ni una moda de negocios actual. Es una forma de re-entender el valor, el trabajo, la riqueza y el desarrollo desde una lógica totalmente distinta: la de la vida misma.

En lugar de perseguir el crecimiento a toda costa, busca el florecimiento: de las personas, los territorios, los ecosistemas, la biodiversidad. Aprende de la naturaleza, de sus ciclos, de su resiliencia, de su capacidad de regenerarse, y nos invita a crear sistemas donde todos los elementos prosperen en equilibrio.

No se trata solo de producir diferente, sino de preguntarnos para qué y para quién producimos. Tan sólo empezar a hacer esas preguntas lo va cambiando todo.

economía regenerativa

4. ¿Se puede ganar dinero con la economía regenerativa? ¿Cuáles son las claves?

Claro que se puede. Pero no es fácil, ni lineal, ni rápido. Lo digo con total honestidad: emprender regenerativamente es más complejo que seguir el camino convencional, porque implica tomar decisiones más éticas, más conscientes, y muchas veces aparentemente más costosas a corto plazo, si sólo hablamos de dinero.

Ahora bien, si lo haces con estrategia, vas a generar ingresos y no solo ingresos sostenibles para ti: también impacto, sentido, comunidad, impacto y resiliencia. ¿Cuáles son las claves reales para lograr tener ingresos en una economía regenerativa?:

Primero, necesitas un modelo de negocio circular y regenerativo, que sea viable de verdad. No solo en Excel, sino en la vida real, con márgenes, estructura de costos y proyecciones aterrizadas. Mucha gente piensa que con propósito basta, pero la sostenibilidad empresarial tiene que ser financiera también, sino literalmente no se va a poder sostener, ni tú ni tu proyecto. Hay muchas herramientas para hacerlo, y mucha inversión lista para ir hacia allá.

Segundo, construir en red. Las alianzas son esenciales, desde proveedores, colaboradores, hasta clientes. Los negocios regenerativos deben crecer como los ecosistemas: en colaboración y en comunidad.

Tercero, aceptar que crecer diferente aveces significa crecer más lento. No buscamos escalar como Silicon Valley, sino echar raíces como un bosque. Eso implica paciencia, pero también dará más estabilidad a largo plazo para todas las formas de vida! (incluyendo la tuya)

Y cuarto, comunicar con transparencia. Si tu propuesta es regenerativa, tienes que educar al mercado, explicar tus procesos, abrir tus decisiones. La gente no paga más solo por ‘eco-algo’, te paga cuando entiende el porqué.

Para mí, lo regenerativo no es idealismo. Es un camino exigente, pero profundamente necesario y urgente. No se trata solo de hacer negocios sostenibles, sino de hacer negocios que valgan la pena y vayan diseñando el mundo que queremos y necesitamos ver. 

Gracias Ximena por compartirme más sobre Natipical

La economía regenerativa nos invita a dejar de sostener sistemas que agotan la vida y a comenzar a diseñar otros que la fortalezcan. Proyectos como Natipical nos recuerdan que los negocios no tienen por qué estar desconectados de la ética, el cuidado y la comunidad. Reimaginar la economía no es un acto utópico: es una responsabilidad de esta generación, que vive el colapso de un sistema mientras siembra el que está por nacer. La regeneración comienza cuando dejamos de buscar respuestas perfectas y empezamos a hacernos las preguntas correctas.


Preguntas frecuentes sobre economía regenerativa

1. ¿La economía regenerativa es lo mismo que la economía sostenible?
No. La sostenibilidad busca no dañar; la economía regenerativa va más allá y busca restaurar, sanar y fortalecer los sistemas sociales, humanos y ecológicos.

2. ¿Los negocios regenerativos pueden ser rentables?
Sí, pero suelen crecer de forma distinta: más lenta, consciente y en red. Su rentabilidad se construye con modelos sólidos, impacto real y visión a largo plazo.

3. ¿Es solo para grandes empresas o también para proyectos pequeños?
Es especialmente poderosa para proyectos pequeños y comunitarios. La economía regenerativa se adapta a territorios, personas y contextos locales, no a fórmulas únicas.