Maíz amarillo sustentable: La alianza Ingredion-CIMMYT que transforma el campo

Comunicado Ingredion y CIMMYT

¡Buenas noticias para el campo! Ingredion y el CIMMYT acaban de firmar un nuevo acuerdo. El objetivo es llevar la producción de maíz amarillo sustentable a otro nivel en México. No es solo la firma de un papel, es la unión de la ciencia, la agricultura regenerativa y un compromiso real para transformar cómo cultivamos nuestros alimentos.

Este proyecto se centrará principalmente en Jalisco y Sinaloa, dos estados clave para la producción de maíz en México. Con esta alianza, se busca optimizar los recursos naturales y, lo más importante, mejorar la rentabilidad de los agricultores. Es un paso adelante para que la sustentabilidad no solo sea una palabra, sino una realidad palpable en sus bolsillos y en la salud de nuestra tierra.

La firma de este acuerdo, que tuvo lugar en las instalaciones del CIMMYT en El Batán, Texcoco, marca una nueva etapa. Se trata de integrar la innovación científica con el trabajo en el campo para enfrentar los desafíos que hoy tiene el sector agroalimentario mexicano. Esta decisión asegura la continuidad de un proyecto piloto que arrancó en 2023 y que ya ha impulsado prácticas agrícolas sostenibles y ha capacitado a productores en estas regiones.

La estrategia: Innovación, apoyo y un futuro más justo

Esta alianza tiene una estrategia clara: dotar a los productores y a sus comunidades de herramientas innovadoras, tecnologías adaptadas a sus necesidades y el acompañamiento técnico necesario. También se busca fomentar modelos de abastecimiento sostenibles, justos y equitativos.

Gracias al modelo de articulación del CIMMYT, que une la ciencia con los saberes tradicionales y el conocimiento local, se fortalecerán capacidades y prácticas agrícolas que no solo aumentarán la productividad, sino que también mejorarán la resiliencia de la tierra y reducirán el impacto ambiental. ¡Es apostar por un futuro donde la naturaleza y la producción forman un equilibrio!

Un compromiso que celebra el pasado y mira al futuro

Al renovar este acuerdo, Ingredion refuerza su compromiso con el campo mexicano. Jaime López, Presidente y Director General de Ingredion México, lo dejó claro: “Sí es posible implementar prácticas económicas que al mismo tiempo sean sustentables”. Y añadió: “Lo hacemos porque creemos en una agricultura más responsable y regenerativa que beneficie tanto a los productores como al país”.

López también destacó que esta alianza llega cuando la compañía celebra sus primeros cien años en México, un momento de orgullo por lo logrado, pero también de conciencia ante los grandes retos: el crecimiento de la población y el cambio climático. Para él, es una “preocupación legítima que se convierte en urgencia”. Subrayó que hay “líderes, conocimiento y voluntad para actuar” y que “lo que hacemos en conjunto tiene un valor inmenso”.

Por su parte, Bram Govaerts, Director General del CIMMYT, resaltó la profunda conexión entre ambas instituciones. “El lema de Ingredion es Be What’s Next. El del CIMMYT es resolver los problemas de hoy y de mañana. Para resolver los problemas del mañana, hay que ser lo que sigue. Esta alianza, sin saberlo, está escrita en el pensamiento y en el ADN de las compañías”, afirmó.

Govaerts aplaudió el liderazgo de Ingredion por un compromiso que va más allá de los planes estratégicos, un “compromiso firme, firmado y económico de cinco años, de 2025 a 2030”.

El éxito ya es tangible en la producción de maíz amarillo sustentable. “No es menor”, enfatizó Govaerts, “porque se trata de maíz amarillo —con sus propios retos productivos y de mercado— cultivado en Jalisco y Sinaloa, regiones donde antes no se había logrado. Hoy lo hemos hecho posible con 1,200 familias productoras y 11,400 hectáreas”.

Más allá de los números, su mensaje es claro: “Frente al cambio climático, las disrupciones geopolíticas y comerciales, la agroindustria debe ser parte de la solución. No es opcional: debemos responder todos desde nuestros distintos roles en la cadena agroalimentaria”.

INGREDION y CIMMYT maíz amarillo sustentable
Cortesía INGREDION y CIMMYT

Govaerts concluyó que la alianza entre Ingredion y CIMMYT ha creado “genuinas oportunidades de abasto y producción sostenibles de maíz amarillo en México, por ejemplo, al reducir hasta un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante un uso óptimo y oportuno de fertilizantes. Construimos un modelo exitoso que movilizó más de 100,000 toneladas de grano desde 2023 y que esperamos supere las 400,000 toneladas en 2030”.

Impacto real en el campo y la comunidad

Este convenio es una acción concreta dentro del pilar “Vida en Conexión” de Ingredion, que a través del maíz amarillo sustentable, busca gestionar mejor los recursos naturales, elevar la calidad de vida de los productores y generar un impacto positivo en sus comunidades. En solo dos años, el programa ya ha reportado avances importantes:

  • 11,400 hectáreas con incrementos de producción en Jalisco y Sinaloa.
  • 430 productores agrícolas han participado en el proyecto.
  • El 15% son mujeres agricultoras, ¡impulsando la equidad!
  • 120,000 toneladas de maíz producidas bajo prácticas sustentables (agricultura de conservación).
  • 60 eventos de capacitación en campo, llevando el conocimiento directamente a quienes lo necesitan.
  • 1,200 personas, entre productores y personal técnico, han participado.

La ciencia agronómica del CIMMYT y su experiencia en innovación se unen a la visión de sostenibilidad y compromiso comunitario de Ingredion. Esta colaboración no solo invierte en el desarrollo de capacidades locales, sino que implementa soluciones basadas en evidencia y las integra en las cadenas de valor. Es un ejemplo claro de cómo, trabajando juntos, podemos adaptar nuestros sistemas agroalimentarios al cambio climático.

Ingredion y CIMMYT reafirman así su visión de un futuro agrícola regenerativo, competitivo y nutritivo, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030. Ambas instituciones coinciden: el bienestar de los productores, la protección del medio ambiente y el aumento de la producción agrícola deben ser metas conjuntas entre la ciencia, la industria y la sociedad.