Economía circular

Economía circular: El término que nos puede salvar de vivir entre basura

Estoy segura de que si te sientas a platicar con tus abuelos te podrán contar sobre cómo, cuando eran jóvenes, llegaba el lechero a entregar leche fresca todos los días y se llevaba los envases del día anterior. A eso se le conoce como Economía Circular.

¿Qué es economía circular?

La economía circular es la gestión de recursos y residuos que se opone al modelo lineal tradicional de “tomar, modificar, usar y desechar”. En lugar de agotar los recursos naturales para producir bienes que eventualmente se convierten en desechos, la economía circular busca cerrar los ciclos de vida de los productos, promoviendo la reutilización, la reparación, el reciclaje y la reducción de residuos (¿te acuerdas cómo tus abuelas cosían los calcetines o guardaban la comida que sobró en un envase de helado o yogurt? Eso es el principio de la economía circular).

En un sistema que promueve la circularidad, los productos y materiales son diseñados con la idea de prolongar su vida útil y facilitar su reintegración en el ciclo económico al final de su vida útil. Esto implica una gestión más eficiente de los recursos, reducción de los desechos o adoptar un estilo de vida zero waste y la disminución de la dependencia de materias primas no renovables.

Diagrama Mariposa de Economía Circular - Ellen Macarthur Foundation
Diagrama Mariposa de Economía Circular – Ellen Macarthur Foundation

Pero, ¿en qué momento pasamos de una economía circular a un modelo lineal?

Los primeros años del siglo XX se comenzó a implementar en varias industrias la producción masiva y en cadena. Las innovaciones en maquinaria abonaron a que la producción se hiciera más rápida con ayuda de maquinaria especializada, (siendo Ford uno de los pioneros). Las personas tenían un mayor acceso a productos por lo que se incentivó también el consumismo. 

Sumado a esto, el auge de los plásticos desechables comenzó en la década de 1950 con la invención del polietileno de baja densidad y el polipropileno. Estos materiales versátiles permitieron la fabricación en masa de productos que podían ser transportados en plásticos asequibles, ligeros y desechables, reduciendo costos pero exponenciando la generación de residuos.

El punto de inflexión llegó con la popularización de productos de un solo uso en la década de 1960. Las nuevas autopistas, los nuevos suburbios y la nueva movilidad significaron nuevas formas de comer; no hay necesidad de gastar mucho dinero en lugares para que las personas se sienten a comer, o en personal de espera para atenderlos, cuando pueden llevarse los alimentos en sus autos. Era mucho más rentable tener envases desechables y no preocuparse por ello después.

Artículos cotidianos como botellas, bolsas, envases y utensilios comenzaron a fabricarse en plástico desechable debido a su bajo costo de producción y comodidad. Cadenas de comida como McDonald’s surgieron con opciones de comida para llevar y autoservicio multiplicándose por todo el país. La gente lo describía como algo conveniente, rápido y económico. Ahora todos comemos en papel, usando vasos de unicel o cartón, popotes, tenedores, y todo es desechable. 

Este cambio en los hábitos de consumo llevó a una explosión en la producción y uso de plásticos (y otros materiales) desechables a nivel mundial. Lo desechable acaparó todas las industrias desde celulares que fácilmente pueden ser cambiados cada año hasta las temporadas de moda, que pasaron de ser 4 veces al año a una cada semana. 

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Con el aumento de los desechables empezamos a ver nuevos problemas: ¿qué hacemos con toda la basura que producimos? Se comenzaron a destinar más espacios de tierra para crear tiraderos e incineradores, se pusieron en las calles más camiones de basura, empezamos a quedarnos sin recursos. Aún así, esto no ha sido suficiente, y hemos visto cómo nuestras áreas naturaleza, montañas, ríos, bosques y océanos, han terminado cubiertos de basura.

basura contaminando bosque

Aunque inicialmente los desechables fueron percibidos como una solución conveniente, el impacto ambiental negativo de la proliferación de estos productos se ha vuelto cada vez más evidente, generando una creciente conciencia sobre la necesidad de reducir su consumo y promover alternativas más sostenibles.

Del modelo lineal a la economía circular

La economía lineal simplemente agota los recursos y llena nuestros vertederos y océanos, siendo un desastre. El concepto de economía circular se basa en tres principios clave: “Diseñar para Reutilizar y Reparar”, que fomenta la extensión de la vida útil de los productos; y “Diseñar para Reciclar”, que promueve la recuperación y reciclaje eficientes de materiales al final de su vida útil; y “Diseñar para Durar”, que enfatiza la durabilidad y la capacidad de mantenimiento de los productos.

La reutilización ligeramente modificada ayuda a alargar la vida útil de los productos un poco, pero la gran mayoría termina como residuos no reciclables, mientras que el reciclaje, aunque puede parecer una opción sostenible, difícilmente se puede reciclar por completo todo el material. Solamente el 14 por ciento del plástico en Estados Unidos se recopila para su reciclaje y un minúsculo 2 por ciento se recicla realmente en un ciclo circular. Por otro lado, cada año se producen aproximadamente 50 millones de toneladas de residuos electrónicos y eléctricos, los llamados “desechos electrónicos”. De esto, según las Naciones Unidas, solo se recicla correctamente el 20%.

En cambio, en la economía circular, todo se reutiliza, rellena, repara y se vuelve a usar. El ejemplo perfecto de esto es: la naturaleza. En ella no hay residuos. Todo lo que nace es aprovechado, las plantas se vuelven alimento para animales, los animales al morir le regresan nutrientes al suelo, las plantas aprovechan el suelo para crecer. Si realmente vamos a adoptar el enfoque circular, no se trata sólo de que cambiemos un popote de plástico por uno de papel, debemos cambiar nuestra cultura.

Ellen Mc Arthur Foundation explica la economía circular con un sencillo video:

Producir bienes que se transporten en empaques que se puedan reutilizar o compostar para crear nuevos alimentos, diseñar productos donde cada pieza se pueda desarmar y reutilizar en otro sistema y regresar los productos a los fabricantes para que en lugar de tomar materia prima nueva, se puedan reutilizar. La cereza en el pastel del modelo circular, es crear sistemas que ayuden a regenerar la naturaleza para que los recursos naturales sigan produciéndose y aprovechándose.

Este modelo puede resultar en nuevos sistemas de prosperidad social y economía, en donde toda la cadena de producción tiene un valor y es aprovechado por cada persona. 

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La economía circular es esencial para abordar los desafíos ambientales, reducir la presión sobre los recursos naturales y avanzar hacia una forma más sostenible y responsable de producción y consumo. Este enfoque se ha convertido en un componente clave de las estrategias globales para enfrentar el cambio climático y promover la sostenibilidad en diversas industrias. Y la mejor noticia es que ya existen varias compañías que están trabajando sobre este enfoque y que ya se están realizando convenios y acuerdos para impulsar la economía circular en todo el mundo. Nunca debimos de haber dejado de escuchar a nuestros abuelos y abuelas.

¿Qué piensas de este sistema? 


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