afectaciones del cambio climático a la salud

¿Cómo el cambio climático puede afectar a nuestra salud? 5 puntos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el cambio climático ya está afectando a la salud de las poblaciones en todo el mundo, exacerbando enfermedades existentes y dando lugar a nuevas condiciones de salud. A continuación se describe cómo el cambio climático puede afectar a nuestra salud y propone acciones para mitigar estos impactos.

El cambio climático representa una de las mayores amenazas para la salud humana en el siglo actual. A medida que el clima de la Tierra experimenta alteraciones significativas debido a la actividad humana, los efectos adversos en la salud se vuelven cada vez más evidentes y preocupantes.

Cómo el cambio climático puede afectar a nuestra salud

El cambio climático afecta la salud, y con ello varios derechos humanos, como el derecho a la vida, al agua y al saneamiento, a los alimentos, a la vivienda, a la cultura y al desarrollo, especialmente para las personas vulnerables.

Afectaciones por eventos climáticos extremos

Uno de los impactos más directos es a través de fenómenos climáticos extremos, como olas de calor, inundaciones, tormentas y huracanes, que pueden causar lesiones, enfermedades e incluso la muerte.

Las olas de calor, en particular, pueden aumentar el riesgo de golpes de calor, deshidratación, problemas respiratorios y enfermedades cardiovasculares. Además, las inundaciones pueden contaminar el suministro de agua potable, lo que resulta en brotes de enfermedades transmitidas por el agua, como la diarrea y el cólera.

A estas afectaciones se suma el hecho de que cada vez más personas tendrán que migrar hacia otros lugares de menor riesgo climático, por lo que también se afecta la salud emocional y mental, así como la física, a consecuencia del traslado.

Mayor riesgo de enfermedades respiratorias

El cambio climático también afecta la calidad del aire. El aumento de la temperatura, los niveles de contaminantes atmosféricos y la mayor frecuencia de incendios forestales debido al cambio climático pueden contribuir a un mayor riesgo de enfermedades respiratorias. Estos contaminantes pueden desencadenar o exacerbar condiciones respiratorias crónicas, como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Por otro lado, se aumenta el número de contingencias ambientales decretadas por los gobiernos, afectando las actividades y la salud emocional de las personas.

Incremento de enfermedades transmitidas por vectores

El cambio climático puede aumentar la incidencia y la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, el zika y la malaria. Las temperaturas más cálidas y los cambios en los patrones de lluvia pueden crear condiciones más favorables para la reproducción y proliferación de los mosquitos, garrapatas y otros vectores que transmiten estas enfermedades.

Según un estudio publicado en el sitio del NIH, “La pandemia de COVID-19 es el resultado de la perturbación ocasionada por la actividad humana sobre la naturaleza.”

Del mismo modo, las condiciones climáticas desfavorables pueden aumentar la incidencia de enfermedades transmitidas por alimentos, como la salmonelosis y la listeriosis.

cómo el cambio climático puede afectar a nuestra salud

Impacto en la seguridad alimentaria y la nutrición

Los cambios en los patrones del clima pueden afectar la disponibilidad y la calidad de los cultivos en todo el mundo, lo que puede conducir a la inseguridad alimentaria y la malnutrición. Por ejemplo, las sequías y las inundaciones pueden reducir la producción agrícola y afectar la disponibilidad de alimentos, especialmente en las comunidades más vulnerables. Esto pone en jaque el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2  – Hambre Cero que busca que todas las personas tengan acceso a suficientes alimentos nutritivos.

Contaminación y aumento de enfermedades transmitidas por el agua

El cambio climático puede influir en la disponibilidad o escasez del agua, en su calidad y aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por este recurso, como la diarrea y otras enfermedades gastrointestinales.

Las inundaciones y las lluvias intensas pueden contaminar fuentes de agua potable con patógenos y contaminantes, lo que aumenta el riesgo de enfermedades relacionadas con el agua. Mientras que la falta de precipitaciones y las olas de calor, pueden acelerar las sequías, así como la probabilidad de llegar al Día Cero.

Cómo el cambio climático puede afectar la salud de las niñas y los niños

Las enfermedades relacionadas con los cambios drásticos en el clima, como las infecciones respiratorias y las enfermedades transmitidas por vectores, puede afectar en mayor medida la salud física y mental de los niños, ya que se encuentran en desarrollo. El sistema inmunológico en la niñez no se encuentra desarrollado por completo, lo que puede tener mayores consecuencias cuando se presenta alguna infección.

Sumado a esto, el cambio climático puede causar desnutrición en los niños y niñas, especialmente en comunidades vulnerables que dependen de la agricultura, debido a que se compromete la disponibilidad y calidad de los alimentos.

La escasez de agua potable puede afectar en mayor medida a las niñas y adolescentes, agravando la brecha de género.

contaminación del agua

La educación, forma parte de la salud integral en la niñez y los eventos climáticos extremos, como inundaciones o sequías, pueden interrumpir la educación de los niños al dañar las infraestructuras escolares, desplazar a las comunidades o hacer que los niños abandonen la escuela para ayudar a sus familias.

Los desastres naturales asociados con el cambio climático, como tormentas y olas de calor, pueden aumentar la vulnerabilidad de los niños a la violencia, el abuso y la explotación, especialmente si se ven obligados a desplazarse de sus hogares.

El estrés y la ansiedad causados por los desastres naturales y los cambios ambientales pueden afectar negativamente el bienestar emocional y el desarrollo socioemocional de los niños, especialmente si experimentan pérdida de seres queridos o daños en sus comunidades.

Acciones para Mitigar los Impactos

Para aminorar la manera como el cambio climático puede afectar a nuestra salud, se requieren acciones a nivel global, nacional y comunitario.

En primer lugar, es crucial reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el calentamiento global y minimizar los impactos del cambio climático en la salud. Esto implica la adopción de políticas que promuevan la energía limpia y sostenible, la eficiencia energética y la mitigación de la deforestación.

Además, es necesario fortalecer los sistemas de salud para hacer frente a los desafíos emergentes relacionados con el cambio climático. Esto incluye mejorar la vigilancia y la capacidad de respuesta ante eventos climáticos extremos, así como la capacitación del personal de salud en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades relacionadas con el clima.

También es fundamental promover la adaptación a los impactos del cambio climático, especialmente entre las comunidades más vulnerables. Esto puede implicar la implementación de medidas de construcción resilientes, la mejora de la infraestructura de agua y saneamiento, y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles.

Además, la educación y la concienciación pública son clave para fomentar comportamientos y estilos de vida más saludables y sostenibles. Las personas pueden contribuir a la mitigación del cambio climático adoptando hábitos como el uso eficiente de la energía, el transporte sostenible, la reducción del desperdicio de alimentos y el apoyo a políticas ambientales progresivas.

El cambio climático representa una grave amenaza para la salud humana en todo el mundo. Sus impactos se manifiestan a través de fenómenos climáticos extremos, la contaminación del aire, la propagación de enfermedades infecciosas y la inseguridad alimentaria. Sin embargo, mediante acciones coordinadas a nivel global, nacional y comunitario, es posible mitigar estos impactos y proteger la salud de las generaciones presentes y futuras. Es imperativo actuar con determinación y urgencia para enfrentar este desafío existencial y construir un futuro más saludable y sostenible para todos.


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